La Bolsa de Nueva York cerró a la baja el lunes, por nuevos temores sobre el impacto de la crisis del sector financiero. El Dow Jones cedió 1,66% hasta los 12.958 puntos y el Nasdaq perdió también 1,66%. El indicador tecnológico saldrá desde los 2.593 puntos. A lo largo de toda la sesión Wall Street estuvo afectada por el temor de que las repercusiones financieras de la crisis del sector de préstamos hipotecarios a riesgo ('subprime') sean mayores de lo que se cree actualmente.
El índice ampliado Standard and Poor's 500 descendió 1,75% (-25,47 puntos) a 1.433,27 unidades. En ausencia de datos macro-económicos, el elemento desencadenante de la actual volatilidad lo constituyó la recomendación negativa de los analistas de Goldman Sachs sobre el sector financiero. En particular recomendaron vender el título Citigroup (-5,88% a 32,00 dólares), estimando que el primer banco mundial podría todavía anotar depreciaciones adicionales por 15.000 millones de dólares durante los dos próximos trimestres en sus créditos a riesgo. 'Esto incrementó el temor sobre la amplitud de los daños', estimó Marc Pado, analista de Cantor Fitzgerald. 'Goldman Sachs nos dice que esto va a ser mucho peor y ello repercute sobre los otros grupos del sector hipotecario'. Además, postergando las perspectivas de una recuperación económica en razón de la crisis del sector inmobiliario, la industria de la construcción estadounidense se mostró más pesimista que nunca sobre el mercado inmobiliario residencial. El índice de la asociación patronal NAHB se situó en 19 puntos en noviembre, al igual que en octubre, su nivel más bajo desde que comenzó a ser calculado, a comienzos de 1985. Por otra parte, Pado subrayó que 'los inversores liquidan sus posiciones para limitar sus riesgos', antes de partir en vacaciones. Wall Street permanecerá cerrada el jueves por el festivo de Acción de gracias y tendrá una jornada reducida el viernes. El mercado obligatorio atrajo a los inversores inquietos. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajó a 4,079%, contra 4,150% en la noche del viernes, y el de los títulos a 30 años a 4,478% contra 4,523%. El rendimiento de las obligaciones evoluciona en sentido opuesto a sus precios.