Los inversores optaron por la toma de beneficios en Wall Street después de que el Dow Jones alcanzara un nuevo máximo histórico al situarse por encima de los 13.600 puntos. El nerviosismo de los operadores se vio incrementado tras las palabras del ex presidente de la Fed alertando del peligro de una burbuja bursátil en China.
Sin embargo, la buena marcha de los títulos de las siderúrgicas, las grandes protagonistas en medio de movimientos corporativos, lograban evitar descensos aún más pronunciados. Los principales indicadores de Nueva York no consiguieron mantener las ganancias y se situaron en terreno negativo. El índice Dow Jones, después de rebasar un nuevo máximo a lo largo de la sesión, cerró con un descenso del 0,11% hasta los 13.525 puntos. El S&P 500 cayó un 0,12% hasta los 1.522 puntos, mientras que el indicador tecnológico Nasdaq no lograba tampoco situarse en positivo con un descenso del 0,42% hasta los 2577 puntos, después de haber alcanzado a lo largo de la sesión su nivel más alto en más de seis años. Ante la ausencia de referencias macroeconómicas, los inversores redujeron sus operaciones en el mercado después de que el ex presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, hiciese unas declaraciones en las que se deja entrever el peligro de una ?burbuja bursátil? en China y que teme una ?dramática corrección? de los activos del país nipón. Greenspan dijo además que los precios de los activos globales podrían caer, pero que la economía saldría ilesa si se muestra lo suficientemente flexible como para absorber las fluctuaciones. Precisamente, la viceprimera ministra china, Wu Yi, se reunirá mañana con el presidente George W. Bush, tras mantener conversaciones en Washington para zanjar las tensiones comerciales bilaterales. Además, los inversores también conocieron hoy los datos semanales de los inventarios de crudo que, según informó el Departamento de Energía de EEUU crecieron en 2 millones de barriles, hasta los 344,2 millones, cuando las previsiones eran de una caída de 200.000 unidades. Las compañías del sector recibieron la noticia con subidas generalizadas. Así, Exxon Mobil cerró con un aumento del 0,17% en su cotización, mientras que Chevron no pudo hacer lo mismo y registró pérdidas del 0,95% al cierre. En el terreno de los movimientos corporativos, el gran protagonista de la jornada fue el sector de los metales. La compañía Alcan rechazó la OPA hostil por 27.000 millones de dólares presentada por su rival estadounidense Alcoa. Aunque el mercado considera que es un movimiento lógico por parte de la canadiense, cuyos títulos subieron un 5,83% al cierre de la sesión, para conseguir una oferta mejor, los títulos de Alcoa cerraron con un aumento del 3,51%. La noticia animaba las compras de los inversores en las empresas del sector de las materias primas, más aún, después de conocer que la propia Alcan podría estar negociando con BHP Billiton, la mayor minera a nivel mundial, para hacer frente a la oferta de la estadounidense. Los títulos de BHP registraron un ascenso del 2,23% al cierre de la sesión. Los inversores también ampliaron sus negociaciones en el sector financiero a pocos minutos del cierre de las puertas de Wall Street, después de que el banco de inversión Morgan Stanley haya anunciado la compra Crescent Real Estate por 6.500 millones de dólares. Crescent Real Estate se revalorizó un 3,24% en su cotización al cierre, mientras que Morgan Stanley lo hizo en un 0,74%.