La cadena estadounidense de distribución minorista Wal-Mart ha provocado pesimismo entre los inversores estadounidenses al advertir que todavía ve bastante tensión en la económica estadounidense y que por el momento no ve cercana la salida de la recesión. De esta forma, este emblemático gigante del consumo en EEUU calma la euforia desatada en las últimas semanas sobre el inminente inicio de la recuperación.