El banco Volksbank, la quinta entidad financiera de Austria, sufrió el año pasado unas pérdidas antes de impuestos de 402 millones de euros, sobre todo debido a la nacionalización de una de sus filiales para evitar su bancarrota. El balance negativo después de impuestos fue de 152 millones euros, informó el Volksbank en Viena. Tras el colapso de la confianza en el sistema bancario el año pasado, el Estado austríaco se vio obligado a asumir el control sobre el "Kommunalkredit" -en su momento el octavo banco austríaco, en manos del Volksbank- especializado en la financiación a largo plazo de proyectos de infraestructuras. Por otra parte, la entidad austríaca sufrió graves pérdidas con sus negocios financieros en Islandia y en relación con el fallido banco de inversiones Lehman Brothers.