Virgin Atlantic, segunda aerolínea británica de vuelos transatlánticos y propiedad del magnate Richard Branson, podría recortar hasta 600 puestos de trabajo y reducir un 7% su capacidad la próxima temporada de invierno ante la caída de la demanda de pasajeros, según informó 'The Times'. Concretamente, la compañía informó de que suprimirá su conexión diaria entre el aeropuerto de Londres-Heathrow y Chicago, además de reducir sus vuelos desde dicho aeródromo a Hong Kong.