El consejero financiero y director de Asuntos Monetarios y Mercados de Capitales del Fondo Monetario Internacional (FMI), José Viñals, señaló hoy que los test para evaluar la solidez de las entidades bancarias trasnacionales son fundamentales para salir de la actual crisis económica y financiera. La Unión Europea (UE) ya está preparando, siguiendo el ejemplo de lo hecho en Estados Unidos, una prueba para evaluar la resistencia de las entidades bancarias trasnacionales, cuyos resultados deberían estar listos antes de septiembre.
Las autoridades de EEUU han examinado a los diecinueve mayores bancos del país para calcular sus potenciales pérdidas futuras y determinar si deberían elevar su capital.

Viñals, que hasta el pasado 14 de abril era subgobernador del Banco de España, valoró la puesta en marcha de estas iniciativas durante la segunda sesión del Foro Económico de Bruselas 2009 que analiza la respuesta europea a la crisis económica y financiera, evento que organiza la Comisión Europea.

No obstante, enfatizó que resulta esencial informar al público en general de que se están llevando a cabo las pruebas a las entidades para, de este modo, contribuir a la restauración de la confianza en los mercados financieros.

A su juicio, tanto los sistemas de vigilancia de las entidades bancarias, como las obligaciones de transparencia "han fallado" durante la crisis.

Por ello, demandó un "estándar común" global sobre la información que deben facilitar las entidades.

"No se trata sólo de intervenir en cuestiones financieras, sino también de proporcionar datos claros, ya que los consumidores han sufrido una carencia de información que les ha hecho estar más desprotegidos", dijo Viñals.

También defendió la puesta en marcha de fondos de garantía y de crédito, operaciones de recapitalización cuando sea necesario y la puesta en marcha de un sistema de supervisión y regulación financiera que funcione en estrecha coordinación con los Bancos Centrales.

Sin embargo, subrayó que "no sólo necesitamos reglas, sino también aplicarlas", aunque reconoció que la puesta en marcha de determinados marcos regulatorios depende de la voluntad de los gobiernos.

Para el economista español, es necesaria una respuesta política "inmediata" que implique a todos los actores, con el fin de evitar un proceso de recuperación "largo y costoso".

Así, señaló que la solución a esta crisis pasa por una "mayor cooperación global" y, en este sentido, señaló que la UE "tiene la oportunidad de convertirse en un modelo para el resto del mundo".

Los principales objetivos son recuperar la confianza en el sistema financiero, ya que "es necesaria para poder mantenerlo", así como prevenir que se repita una crisis que calificó como "única" en términos globales.