Algunos de los ejecutivos de la filial de productos financieros de AIG, que tuvo que ser rescatada por el Gobierno y ha recibido unos 170.000 millones de dólares en fondos públicos, que percibieron parte de los 165 millones de dólares en primas abonados la semana pasada por la empresa han mostrado su voluntad de devolver estas bonificaciones que han causado la indignación de los contribuyentes de EEUU. El diario The Wall Street Journal, que cita fuentes conocedoras de la situación, señala que entre los ejecutivos dispuestos a devolver el bonus se encuentra Douglas Poling, quien fue el mayor beneficiario de los pagos al percibir 6,4 millones de dólares.