El primer banco suizo, UBS, está dispuesto a pagar los costes generados a la Confederación Helvética durante el litigio contra Estados Unidos por la presunta evasión de impuestos de miles de clientes estadounidenses de dicha institución financiera. Con el pacto, el Gobierno suizo eludió que un juez estadounidense emitiera una resolución judicial contra el UBS, entidad que fue acusada por el Departamento de Justicia de conspirar para ayudar a 52.000 clientes de EEUU a esconder sus cuentas bancarias de la agencia recaudadora de impuestos.