El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, ha recordado que el G-7 (que reúne a los siete países más industrializados del mundo) es el foro adecuado para discutir la cotización de las divisas. Tras pronunciar una conferencia sobre la economía de la zona euro, Trichet rha rehusado opinar sobre la actual fortaleza de la moneda única y ha asegurado no tener "nada que añadir ni retirar respecto a lo dicho la semana pasada en Viena". El presidente de la autoridad monetaria europea ha pedido en la capital austríaca "disciplina verbal" a los Gobiernos de la eurozona y les ha recordado la conveniencia de hablar con una sola voz en materia de tipos de cambio.
Esta misma tarde, el Eurogrupo (ministros de Finanzas del área) tratará de fijar una posición común sobre esta cuestión de cara a la reunión del G-7 (en el que participan tres países de la zona euro: Francia, Alemania e Italia) a finales de este mes en Washington. La fuerte subida del euro, que se sitúa ya por encima de 1,41 dólares la unidad, genera preocupación en Europa, por el efecto negativo sobre las exportaciones y el riesgo de que acabe afectando al crecimiento. El primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, se mostró partidario la semana pasada de pedir a Estados Unidos que actúe para reducir sus déficit comercial y corriente y permitir la apreciación del dólar.