El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, señala que la zona euro tiene margen para desarrollar su potencial de crecimiento, que es moderado debido a la rigidez del mercado laboral. Durante el foro económico anual de la Comisión Europea, Trichet afirma que no hay lugar para la complacencia sobre la inflación en la zona euro, añadiendo que la estabilidad de los precios debe asegurarse a medio plazo. En ese sentido, el consejo de política monetaria está 'prestando especial atención a las negociaciones salariales en el área de la zona euro'. Por su parte, el miembro del BCE, Axel Weber, ha indicado a un diario alemán que una de las opciones que aún contempla el Banco Central Europeo es una subida de tipos, en vista de las fuertes presiones de precios existentes. Weber ha descartado la idea de un recorte de tipos.
Además, recuerda que la estabilidad de las previsiones de la inflación ha sido destacable desde la creación de la zona euro, añadiendo que muchos Estados miembros han recibido mejores condiciones de financiación que en los 90. En su discurso, Trichet ha insistido en que unos precios estables son un "requisito imprescindible para mantener el crecimiento económico, la creación de empleo y la cohesión social". En este sentido, ha asegurado que la política monetaria del BCE ha contribuido claramente a "limitar la inflación", lo que, a su juicio, ha resultado de gran ayuda para apoyar todos los objetivos económicos de la eurozona. Trichet ha asegurado que el consejo de gobierno del BCE está prestando especial atención a las negociaciones salariales en la eurozona. Ha alertado de que en los países y regiones europeas cuya competitividad ha caído y donde la tasa de paro sigue alta, como es el caso de España, "es importante que los incrementos salariales no agoten plenamente las mejoras de productividad para dar incentivos a las empresas para que creen empleos adicionales". También ha reiterado su oposición a las cláusulas de indexación automática de los salarios porque a su juicio existe "el riesgo de efectos de segunda ronda derivados del impacto de la subida de los precios de la energía y de los alimentos en los salarios". Finalmente, el presidente BCE reclamado reformar el mercado laboral para eliminar todas las que disuaden a empresas de contratar j y personas mayores. "Una legislación de protección del empleo demasiado rígida tiene un impacto negativo muy fuerte en las industrias que están experimentando un cambio tecnológico rápido", subraya Trichet, que lamenta que los "progresos hacia una mayor flexibilidad contractual sigan siendo lentos en varios países de la eurozona". También ha pedido reformas en el impuesto sobre la renta y en los sistemas de beneficios sociales para incrementar los incentivos para que los ciudadanos trabajen, especialmente las mujeres y las personas mayores.