El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, ha insistido hoy en que "la política monetaria sigue siendo acomodaticia" y ha pronunciado las palabras mágicas para referirse a su actitud frente a la inflación: "fuerte vigilancia", la confirmación de que el BCE volverá a asubir los tipos oficiales en junio.
Las palabras del banquero francés llegan después de que el BCE decidiera en su reunión de hoy mantener los tipos de interés en el 3,75%, tal y como esperaba el consenso de los analistas, tras la subida de un cuarto de punto del pasado mes de marzo, que dejó el precio del dinero en su valor más alto desde el primer trimestre de 2001. Los expertos aseguran que, en el comunicado posterior de la entidad, su presidente, Jean Claude Trichet, mostrará su disposición a subir los tipos de forma moderada, hasta el 4% en la reunión del próximo mes de junio, con el objetivo de controlar la inflación. La institución europea ha dejado inalteradas también la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las entidades, en el 4,75%, y la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 2,75%. El BCE ha subido las tasas en siete ocasiones desde diciembre de 2005, desde el 2,0% al 3,75% actual, en 25 puntos básicos cada vez, para hacer frente a las presiones inflacionistas en la zona del euro. La Comisión Europea (CE) calcula que la tasa de inflación subirá en 2007 un 1,9%, aunque a medio plazo espera un ligero repunte como consecuencia del encarecimiento del petróleo y la recuperación de la actividad económica.