El grupo japonés Toyota se ha fijado como objetivo alcanzar unas ventas mundiales de 8,27 millones de unidades en 2010, lo que supondría un aumento del 6% respecto a 2009 y permitiría a la multinacional nipona mantenerse como primer fabricante mundial de automóviles, por delante de General Motors y Volkswagen. La corporación japonesa espera vender este año 6,14 millones de vehículos fuera de Japón, un 6% más, mientras que su previsión de ventas en el mercado doméstico se sitúa en 2,13 millones de unidades, con una progresión del 7% respecto al ejercicio anterior.