ThyssenKrupp dijo el viernes que su consejo de supervisión ha dado la aprobación final a una gran reorganización de la compañía, y revisó el calendario para sus nuevas plantas de acero y acero inoxidable en Brasil y Alabama. La compañía pretende recortar costes y conservar efectivo debido a la crisis económica. ThyssenKrupp también reiteró que para el ejercicio fiscal que finaliza el 30 de septiembre prevé registrar una pérdida antes de impuestos y de extraordinarios de muchos cientos de millones de euros. En una conferencia de prensa, el consejero delegado de la compañía, Ekkehard Schulz, dijo que ya hay indicios del crecimiento de los pedidos de acero debido a la mejora de las condiciones económicas.