Thomson Reuters debutó el jueves como una de las principales compañías de información mundial, esperando que una cartera de productos que van desde finanzas y legales hasta salud le ayude a enfrentar una desaceleración en la industria financiera. Las acciones de la compañía, formada por la compra de Reuters Group por parte de Thomson en más de 16.000 millones de dólares en acciones y efectivo, cerraron con una baja del 14,55 por ciento en la Bolsa de Londres. Analistas esperaban que los títulos se cambiaran con un 15 por ciento de descuento respecto de las acciones de Toronto. Entre los motivos, los expertos citaban la naturaleza cambiante de la base de accionistas de la nueva compañía y el desarrollo de operaciones de arbitraje que apostaron a que las acciones de Reuters subirían al precio de oferta de Thomson. La fusión permite a Thomson expandir su negocio de datos financieros desde su base en América del Norte, agregando las fortalezas de Reuters en su servicio a operadores al negocio de Thomson con los gestores de inversiones.