Telefónica, que ha cerrado el ejercicio 2008 con unos sólidos resultados, está descontenta por la forma en que se están desarrollando los acontecimientos en Roma y teme por la evolución de sus relaciones con Telecom Italia, según publica 'Financial Times' en su edición de hoy. El diario señala dos razones que fundamentan la preocupación del operador español, con una participación en Telecom Italia del 10%. El primer motivo, las declaraciones del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, quien manifestó en septiembre que las compañías de telecomunicaciones no debían estar controladas por capital extranjero. La segunda razón que esgrime el rotativo es la situación financiera de Telecom Italia, doblegada por la carga de una deuda de casi tres veces el Ebitda y sometida a una presión para vender activos en un momento en el que necesita nuevos negocios y nuevos mercados para garantizarse su crecimiento, según el diario.