Telefónica O2, principal operador de telefonía terrestre y celular en la República Checa, afronta una orden de embargo de 63 millones de euros que le impide deshacerse de sus inmuebles no utilizados. Según el diario checo "Hospodarske Noviny", la filial checa del grupo español Telefónica debe satisfacer esa cantidad al competidor T-Mobile, controlado por el consorcio Deutsche Telekom, y no podrá disponer de sus activos hasta que cumpla con ese requisito impuesto por un juzgado local.