El precio del petróleo caía por debajo de los 70 dólares el barril en Nueva York el pasado martes 25 de mayo, al mismo tiempo que el euro perdía terreno frente al dólar, consecuencia de una renovada incertidumbre generada por la noticia de la intervención de Caja Sur.
El principal contracto de Nueva York, con entrega en Julio, descendía 56 centavos hasta 69,95 dólares el barril, mientras que el crudo Brent de Londres del Mar del Norte se dejaba 72 centavos, hasta los 70,45 dólares.
Según la Agencia Internacional de la Energía, la demanda mundial de crudo se estima para este año en 86 millones de barriles diarios, un máximo histórico. Sólo China será responsable por un tercio del crecimiento de esta demanda, compensando el estancamiento de consumo en las economías desarrolladas, especialmente en Europa. Según datos de China Mainland Marketing Research Co. el país asiático incrementó un 17 por ciento el volumen de procesado de crudo durante Abril, hasta la cifra record de 8,4 millones de barriles diarios.

El petróleo ha oscilado entre los 69 y 88 dólares el barril en el mercado de Nueva York este año. La cotización cayó desde su máximo de 147 dólares el barril en julio de 2008 hasta los 32 dólares en diciembre del mismo año.
Ha habido un exceso de euforia en los últimos meses con respecto a la recuperación económica, que se está corrigiendo ahora. Los futuros sobre el crudo podrían continuar cayendo, pero han descendido lo suficiente como para atraer nuevos compradores dispuestos a aceptar que los precios pronto sobrepasarán los 65 ó 70 dólares el barril.

Estas oscilaciones en la cotización del crudo se han visto reflejadas en la evolución de los fondos de inversión que invierten su cartera en el sector energético. El índice de la categoría VDOS sectorial de Energía pasó de obtener una rentabilidad de 33,75 por ciento durante 2007 a retroceder un 48,40 por ciento el año siguiente. Durante 2009 la recuperación del precio del crudo llevó a la categoría a retomar la senda del crecimiento, revalorizándose un 26,27 por ciento, según VDOS, creciendo un discreto 6,39 por ciento hasta finales de abril pasado, y pasando a terreno negativo desde entonces, con un descenso acumulado de rentabilidad de 5,24 por ciento en lo que llevamos de año. Así, por ejemplo, el subfondo ING (L) INVEST ENERGY P CAP (EUR) ve descender su rentabilidad un 1,52 por ciento en el año, pero creció un 31,71 por ciento durante 2009. Una evolución similar a la de IBERCAJA PETROQUIMICO, que retrocede un 3,97 por ciento durante 2010, tras una revalorización de 25,06 por ciento en 2009, según VDOS.

El mercado posiblemente está dejándose llevar por las malas noticias, sin prestar atención a una gran mayoría de datos económicos positivos publicados recientemente. Los beneficios empresariales en Estados Unidos, pero también en Japón, Alemania e incluso Reino Unido, están muy bien posicionados para liderar el crecimiento global, impulsando inversión corporativa y empleo. Dada la escasa amenaza inflacionista, los bancos centrales no tienen planes inmediatos de elevar los tipos de interés; los dirigentes chinos no van ejercer una presión tan fuerte en su economía, como para que genere un brusco frenazo; la mora en la deuda soberana no tiene por qué extenderse a todos el mundo desarrollado y la debilidad del euro no es sino parte de la respuesta a los países de una periferia del euro bien identificada y bajo presión.

En definitiva, estamos viendo una recuperación liderada por el mundo corporativo, que tiene grandes posibilidades de ser el inicio de un periodo de prosperidad económica de varios años.

El carácter especulativo del petróleo lo correlaciona con la evolución de los mercados bursátiles. Tan pronto como las Bolsas se recuperen, el petróleo seguirá la misma senda.


Paula Mercado
Directora de Análisis
VDOS Stochastics