La Autoridad Supervisora del Mercado Financiero de Suiza  ha dado marcha atrás en sus planes de regular las retribuciones variables del sector financiero suizo y anunció que sólo obligará a aplicar las restricciones a los siete mayores bancos del país, incluyendo UBS y Credit Suisse, así como a las cinco mayores aseguradoras. De este modo, el supervisor helvético asume las quejas del sector bancario suizo, que argumentaba el impacto negativo que dichas reglas podrían representar para las entidades de menor tamaño, para las que la nueva normativa, que entrará en vigor el 1 de enero de 2010, sólo tendrá carácter orientativo.