La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's Ratings Services ha confirmado la nota a largo y corto plazo, respectivamente, de Irlanda, aunque mantiene su perspectiva "negativa" sobre el 'rating' del país, lo que deja abierta la posibilidad de una rebaja a medio plazo debido a las presiones en las cuentas públicas por el elevado endeudamiento del Gobierno.