El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, se ha mostrado contrario a tratar de "impedir artificialmente" el "necesario" ajuste que debe tener el sector de la construcción, que ha acumulado "excesos" en años anteriores. En su primera comparecencia de la legislatura ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso, Solbes ha señalado que dichos excesos "se deben corregir" para que la inversión residencial "pueda volver a crecer con normalidad".
Solbes añade que el ajuste de la construcción está siendo "más rápido de lo esperado" y "también acabará antes", y aunque ha reconocido que tendrá un "efecto arrastre" sobre otros sectores que, "inevitablemente", supondrá un impacto negativo sobre el crecimiento, aunque será "transitorio". El vicepresidente económico reitera que en los próximos trimestres la economía registrará tasas de crecimiento inferiores a su potencial, con una evolución del empleo "menos favorable" que la de los últimos años. "Esto debemos asumirlo", añadió. En cualquier caso insiste en que, "una vez que se reconduzcan los excesos de años anteriores en el sector de la construcción residencial", el crecimiento de la economía podrá volver "sin mayores dificultades" al "entorno del 3%", lo que se producirá en 2010. Medidas para afrontar la crisis Solbes señala que las medidas tomada por el Gobierno para afrontar la actual coyuntura deben servir para hacer "lo menos traumático posible" el menor crecimiento, "aliviando algunas de las dificultades" con que se pueden encontrar los ciudadanos que estén en una situación "más vulnerable". Añade que el Gobierno debe asumir "el deterioro presupuestario" que conlleva la desaceleración económica "sin tomar medidas restrictivas" y sabiendo que "el menor superávit inyectará crecimiento en la economía, favoreciendo que el bache cíclico sea menos duradero e intenso". Además subraya que el Ejecutivo se asegurará de que el aumento de gasto por motivos cíclicos, especialmente para las prestaciones por desempleo, se acompañe de "austeridad" en otros capítulos de gasto. Por tanto, agrega, "las medidas discrecionales de gasto" que haya que adoptar ahora deberán ser "reversibles" en el futuro o suponer un "simple adelantamiento del gasto ya previsto", y cuando en unos trimestres la situación se "normalice" habrá que volver a la "senda de gasto estructural anteriormente prevista". Turbulencias financieras Por otra parte, el ministro de Economía y Hacienda apunta que las turbulencias financieras internacionales se han manifestado en una "magnitud y duración difíciles de prever hace unos meses". También cita el fuerte encarecimiento de los alimentos y del petróleo, que aunque golpean fundamentalmente a los países menos desarrollados afectan también a los de la zona euro, incluida España. Reitera que el sistema financiero español ha demostrado una "gran solidez" ante las turbulencias financieras, aunque reconoció que "esto no confiere a nuestro país inmunidad ante lo que está sucediendo en el resto del mundo". Apunta en este sentido que nuestro sistema financiero está "muy imbricado" con el de otros países, sobre todo los de la zona euro, por lo que la erosión de la confianza en el ámbito financiero "entorpece" los flujos de crédito que, en condiciones normales, España debería recibir del exterior. Tras enumerar las actuaciones contenidas en el Plan de Estímulo Económico, aprobado por el Gobierno para afrontar la desaceleración, Solbes matiza que estas actuaciones "no nos deben distraer" de los retos a medio y largo plazo. Retos que, recuerda, se dirigen a aumentar la productividad y la competitividad y a propiciar el cambio en el modelo de crecimiento español, potenciando la capitalización de la economía española y las inversiones en sectores más productivos que la construcción. Las líneas maestras de actuación "se mantendrán, con algún matiz o cambio de énfasis", asegura Solbes.