El diputado socialista y ex ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, y el portavoz 'popular' de Presupuestos en el Congreso, Vicente Martínez-Pujalte, abogaron este martes por una reforma de la Ley de Cajas que impida a los cargos políticos con representación en sus órganos de Gobierno "interferir" en las decisiones que afecten a la cuenta de pérdidas y ganancias" y la concesión de crédito.Por este motivo, proponen segregar el consejo de administración de cada entidad para diferenciar el control de la actividad de la obra social, que debe adaptarse a las necesidades de cada territorio donde opere la caja, creando así un nuevo órgano que sí permitiría una mayor presencia institucional y regulación autonómica.