Tras un complicado y volátil 2011, pensamos que es posible encontrar motivos para ser optimistas de cara a 2012 y una de estas razones pasa, sin duda, por la buena salud que posen muchas compañías.
 Hay empresas que han hecho un excelente trabajo en sus balances durante la crisis y en este momento se encuentran correctamente preparadas para un ambiente difícil. Además, hay que recordar que hablamos de entidades con endeudamiento muy bajo. Por ejemplo, el apalancamiento financiero medio del Euro Stoxx 600 es aproximadamente el 60% del que era en 2008, lo que significa que en estos dos últimos años las compañías han sido muy cautas. A esto habría que añadir que las valoraciones están bajas, razón que no es suficiente pues bien sabido es por todos que mientras dure el problema de Europa podremos encontrar títulos baratos, pero que contribuye a crear un clima más favorable para el siguiente ejercicio.

Por tanto, y a pesar de que en el próximo año será estrictamente necesario ser muy cuidadoso con el apalancamiento, una adecuada selección de compañías puede convertirse en la clave de una inversión satisfactoria y de unos rendimientos superiores. En este sentido, desde nuestro punto de vista, preferimos apostar por empresas que tengan una exposición global y que sean capaces de crecer y de generar beneficios con independencia de las condiciones económicas. Es decir, lo importante no es el país, sino la buena identificación de las empresas. Estamos convencidos de que se puede encontrar buenas empresas en todos los países y damos mucha importancia a la cultura de cada compañía. Por ello, nuestro objetivo es invertir en sociedades sanas, que tengan buenas perspectivas y con niveles de valoración atractivos.

Marc Craquelin, Director de Gestión de Activos de Financiere de L´Echiquier