La fuerte demanda de materias primas -procedente de los países emergentes- y el firme repunte en los precios de muchos minerales –caso del cobre, el niquel o el aluminio- apoyan al sector minero en un momento de desaceleración en buena parte de las economías occidentales. Si echamos la vista atrás, la mayoría rubrica un interesante recorrido alcista en los últimos ejercicios pero, en este aciago 2008 para la bolsa, pocas escapan de los números rojos. ¿Es momento entonces de volver la vista hacia las mineras? Los expertos aseguran que no faltan razones para ello: muchas se han quedado a precios atractivos, sin olvidar la prima que supone que el sector se encuentre en pleno movimiento de consolidación. Pero tampoco faltan riesgos, así que el consejo pasa por ser muy selectivo –con el mineral y con la compañía- y porque se abstengan los inversores conservadores.
Riesgos que tienen que ver, sobre todo, con la volatilidad que envuelve el mercado de las materias primas, sin olvidar que muchas de las explotaciones mineras están en países del sudeste asiático o de África –con la inestabilidad geopolítica que ello supone-. Junto a esto, el interesante recorrido alcista que firman en los últimos años –no así en 2008- buena parte de las mineras podría hacernos pensar que su ciclo estaría agotado o camino de ello. Pero... ¿quedan oportunidades? Según los expertos, sí. Por varias razones. La primera es que “los fundamentales del sector permanecen intactos”, a juicio de Evy Hambro, gestor del fondo BGF Mining de BlackRock. La segunda, que se trata de compañías que ven crecer sus ingresos a tasas más que interesantes justo cuando en Occidente se repite sin cesar la palabra desaceleración. Y aquí entra en juego la demanda creciente de todo tipo de minerales por parte de los países emergentes (los llamados países BRIC). Por poner un ejemplo, sólo India tiene previsto invertir en infraestructuras 500.000 millones de dólares hasta 2013. Se requieren todo tipo de minerales y metales y por eso sus precios siguen al alza. Si a este cóctel añadimos el hecho de que los movimientos corporativos están casi a la orden del día en el sector –en los últimos cinco años se han movido 300.000 millones de dólares en fusiones y adquisiciones-, el resultado es que la pócima puede resultar bastante nutritiva para nuestra cartera de inversión en este aciago 2008. Eso sí, los expertos tienen claro que hay que ser muy selectivo con las compañías e incluso con la materia prima a elegir porque, nunca mejor dicho, “no es oro todo lo que reluce”. La importancia de elegir Para Graham French, gestor del fondo M&G Global Basics Fund "los precios de algunos sub-sectores de materias primas parecen incluso haberse elevado demasiado", ante la fuerte demanda de los países en vías de industrialización. Con esta consideración como premisa y con la conciencia de que existe un constante desequilibrio entre la oferta y demanda de algunos recursos naturales, aconseja fijarse en compañías que se dediquen a explotar materias primas "donde haya restricciones de oferta porque eso las convierte en objetivos de inversión muy atractivos". Un ejemplo de ello - a su juicio- es el platino, cuya escasez "es un asunto preocupante para los fabricantes de coches". Entre las compañías que se benefician de esta desfavorable relación oferta/demanda, Graham French destaca a la británica Johnson Matthey, la mayor distribuidora mundial de platino, o a Lonmin. Una recomendación en la que coinciden los expertos de Inversis Banco. Pablo Suárez, gestor de renta variable de Inversis Banco elige también al platino entre todo el “universo mineral” porque “es un metal muy escaso y tiene muy pocos o casi ningún sustitutivo”, asegura. Y, en este sub-sector, la recomendación se repite: se decanta por la británica Lonmin, el tercer productor de platino del mundo, con actividades en minería, refinería y comercialización de derivados del mismo, aunque también produce y comercializa paladio y rodio. Suárez cree que los precios actuales son interesantes para tomar posiciones en un valor para el que el consenso de Bloomberg establece un precio objetivo de 3.675 peniques. Eso sí, además de la consabida volatilidad, este experto entiende que otro de los factores que pueden jugar en contra de la compañía es que “tiene muy difícil cumplir sus objetivos de extracción”, por lo que “casi siempre suele revisar sus estimaciones a la baja”. También en el mercado británico, Pablo Suárez, es positivo con Anglo American, frente a compañías como Rio Tinto o BHP Billiton, de las que piensa que “su momento alcista se ha acabado”. Le gusta Anglo American por varias razones: desde las revisiones al alza de beneficios que ha llevado a cabo en los últimos tiempos, hasta su “interesante diversificación”. Una diversificación no sólo en cuanto a actividad –explota cobre, platino, oro, diamantes, carbón...- sino también geográfica, ya que “cuenta con explotaciones en cinco continentes”. Los niveles actuales le parecen un buen punto de entrada en el valor. Desde M&G, además, son positivos con el carbón porque es la fuente de energía con la tasa de crecimiento más alta del mundo -China es el gran demandante- y porque “los principales productores reaccionan de manera muy conservadora a la demanda, lo que debería mantener los precios a niveles razonables”, señala Graham French. En definitiva, este experto cree que existen verdaderas oportunidades en compañías mineras bien establecidas y con gestiones competentes. De igual modo, considera que la clave para que se mantengan los precios de las materias primas -ante un proceso de industrializacion tan rápido como el que viven China o India- es que la oferta se gestione de manera disciplinada. Sector en consolidación Al igual que ocurre con el sector de las aerolíneas, las apuestas de reordenación se disparan en el caso de las mineras. Algo que no deja de ser un aliciente añadido a la hora de decantarse por estas compañías, aunque el problema es saber posicionarse bien. Desde que BHP lanzara en 2007 una OPA sobre Rio Tinto de 101.681 millones de euros –que esta última rechazó- las quinielas no han parado de rellenarse. Todas las fichas del tablero minero se han movido para intentar evitar una unión que controlaría el 75 por ciento de la producción de hierro mundial. Y, entre tantos dimes y diretes se ha llegado a especular incluso con que la propia ArcelorMittal sopesaría tomar parte en la pugna para controlar Rio Tinto. Sea como fuere y a la espera de que se dé algún paso en el sector, los expertos de Banca March sitúan a BHP Billiton,a Xstrata y a la canadiense Cameco entre sus preferidas. De la primera, Ofelia Marín Lozano, jefa de análisis de esta firma destaca que “extrae y procesa minerales, además de petróleo y gas” y que “centra sus operaciones en el hemisferio Sur (Australia, Latinoamérica y Sudáfrica) mientras que sus ventas se centran en el hemisferio Norte”. Además, subraya que “en los últimos cinco años ha crecido en ventas a ritmos del 24 por ciento anuales”. De Cameco asegura que “obtiene un 40 por ciento de su resultado de la producción de mineral de uranio y de oro, otro 20 por ciento de la venta de uranio enriquecido y otro 20 por ciento de la generación de energía nuclear”. El “pero” es que cotiza con el PER más alto del sector, de 20 veces. Un dato que se explica porque es propietaria de una mina de uranio, Cigar Lake, que no contribuye actualmente a beneficios y cuya explotación está previsto que comience en 2011. En todo caso, y pese al riesgo implícito de su alto PER y la alta volatilidad del mercado del uranio, Cameco es para Marín Lozano “una opción clara para quienes apuestan por el desarrollo de la energía nuclear”. Junto a BHP y Cameco, la recomendación de la anglo suiza Xstrata tiene que ver con su amplia diversificación: está presente en 18 países, opera con muchos minerales (cobre, zinc, níquel, carbón, ferrocromo, vanadio…) y presta servicios y tecnología a otras mineras. En los últimos años ha registrado, de media, el crecimiento más espectacular de su sector: de un 74 por ciento en ventas y de más del 65 por ciento en BPA. Pero, además de su evolución operativa, Marín Lozano destaca de ella su doble interés especulativo. Por un lado, la compañía se beneficia del último repunte del precio del cobre por las recientes huelgas de mineros. Por otro, podría cotizar al alza “una posible reactivación del interés por parte de la brasileña Vale Do Río Doce”. La carioca ya ha puesto este año sobre la mesa 80.000 millones de dólares en efectivo para hacerse con Xstrata, aunque luego retiró la oferta por falta de acuerdo. Unas intenciones compradoras, que hacen que Alejandro Varela, gestor de fondos de Renta 4, se lo piense dos veces a la hora de recomendar Vale Do Río Doce. Le echa un poco para atrás el hecho de que “el mercado penalice su disposición a acometer operaciones de crecimiento inorgánico” –los últimos rumores la relacionaban con la estadounidense Freeport-McMoRan Copper & Gold- , frente a los factores positivos que juegan a favor del valor. Esto es, la demanda de materias primas sigue alta y está en el mercado ganador en 2008: en Brasil.