El ministro de Industria, Miguel Sebastián, dijo hoy que es un "buen momento para que el Gobierno compre suelo y lo destine a uso público", como alternativa a su intervención directa en casos similares al de Martinsa-Fadesa, que ayer presentó suspensión de pagos. La inmobiliaria que preside Fernando Martín presentó ayer concurso voluntario de acreedores -suspensión de pagos- una vez se confirmó que el Instituto de Crédito Oficial (ICO) no le concedía un crédito de 150 millones de euros para renegociar su deuda. Sobre la conveniencia o no de intervenir en casos como el de Martinsa-Fadesa, Sebastián señaló que los bancos centrales deben intervenir cuando se trata de cuestiones sistémicas, y si no se ha intervenido en este caso es porque el Banco de España y el Ministerio de Economía han considerado que este no era el caso.
Sí indicó que "es un buen momento para que el Gobierno compre suelo y lo dedique a suelo público" como una alternativa a la intervención del ICO. Sebastián insistió en que la crisis inmobiliaria y el enfriamiento del sector "van a mejorar la competitividad", ya que la economía española tiene motores suficientes, como el sector del automóvil o el turístico, para "sustituir" el sector inmobiliario. "El 'pobre de mí' es para los sanfermines", dijo, y "no tiene nada que ver con el sector inmobiliario. De lo que se trata, añadió, es de un ajuste necesario en un sector que "tiene un futuro muy prometedor", ya que había una "excesiva" oferta a precios "desorbitados", y recordó que "lo que no es normal es que haya una situación con 800.000 viviendas nuevas al año. El ministro pronosticó que cuanto antes caigan los precios antes se recuperarán, se mostró convencido de que una vez que pase este ajuste "todo va ser positivo", y auguró "pronto" un crecimiento del 100 por cien en el sector. Sí reconoció que el Gobierno comparte con los mercados y los inversores la preocupación sobre la falta de liquidez, y recordó que se ha ampliado la línea de crédito del ICO para pymes hasta 10.000 millones de euros. Sebastián admitió que existe un problema de liquidez, pero defendió la labor del Banco de España, que "está haciendo una buena política". De hecho, dijo, el sistema financiero español goza de buena salud, los bancos y cajas españoles siguen haciendo negocio y "es evidente que disponen de liquidez".