El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, afirmó hoy que la subida de la luz que se aplicará desde julio "será la última del año", y destacó que se trata de un aumento "razonable" tras una subida del precio del petróleo que "no puede quedar sin respuesta". Tras clausurar Eurelectric, la convención anual de la industria europea de la electricidad, que se celebró ayer y hoy en Barcelona, Sebastián calculó que el incremento de tarifas de la luz tendrá un impacto en el IPC de "una décima", y destacó que el mensaje que se debe extraer es el de que es necesario "ahorrar electricidad".
Desde el próximo 1 de julio la electricidad subirá una media del 5,6%, aunque mantendrá una tarifa social que beneficiará a 4,5 millones de hogares, para quienes incluso bajará. "Nunca vamos a dejar a la gente que lo necesita sola", aseveró Sebastián, aunque reconoció que la factura crecerá para "la mayoría de clientes". Con todo, añadió que si los usuarios de tarifa normal reducen su consumo "también pueden pagar menos", gracias al nuevo mecanismo mediante el cual el consumo de los 12,5 primeros kilovatios (kW) serán gratuitos para todos los consumidores. El conseller de Economía y Finanzas de la Generalitat, Antoni Castells, que también intervino en la clausura de Eurelectric, repasó el contexto actual de aumento de precios de la energía en general, derivados de la "escalada de precios del petróleo". Sobre ello, argumentó: "Lo peor que podemos hacer es reducir precios artificialmente". Como solución posible, abogó por "reducir la dependencia energética" y "diversificar". La última jornada de Eurelectric incluyó una votación entre los asistentes, que tuvo resultados como que el 50,8% de los consultados --un centenar de personas-- considera que los objetivos 20-20-20 de la Unión Europea 'son sensatos pero no se lograrán'. Eurelectric cuenta con 33 miembros de 27 países de la UE y otros 22 miembros afiliados, y defiende los intereses de la industria eléctrica europea ante las instituciones comunitarias y otros organismos internacionales. La reunión anual en Barcelona ha contado con unos 500 representantes del sector eléctrico, tanto empresarial como político.