Las compañías del sector financiero esperan una caída en los ingresos y la rentabilidad como consecuencia de la crisis crediticia, según una encuesta de la Confederación de la Industria Británica (CBI), que aporta la primera instantánea de la situación en el Reino Unido.
Según los datos de ese sondeo, publicado hoy por el "Financial Times" (FT), un 11% de las empresas encuestadas por la CBI espera que el volumen de negocio en conjunto caerá en los próximos tres meses, lo que muestra el nivel de confianza más débil desde junio de 1991. Los prestamistas, los comerciantes y los gestores de fondos se muestran más pesimistas que las aseguradoras. Según el estudio -llevado a cabo poco antes de la crisis del Northern Rock-, los negocios con financiación de entidades financieras ha caído por primera vez en tres años, lo que refleja los problemas en los mercados de liquidez. Según el director general de la patronal, Ian McCafferty, los planes para contratar a personal e invertir en tecnologías de la información y mercadotecnia no han cambiado, lo que sugiere que no se esperan daños a largo plazo. Por otra parte, según banqueros consultados por el FT, las entidades financieras de la City londinense podrían verse abocadas a olvidarse para siempre de algunos complejos productos financieros que durante los últimos cuatro años han dado a Londres una ventaja competitiva internacional. La contratación de esos productos -los fondos de titulización o valores respaldados por activos financieros- se han paralizado por completo desde julio, según fuentes de Barclays Capital consultadas por el periódico. En muy poco tiempo, los inversores perdieron confianza y "de repente la música dejó de sonar", según Hans Vrensen, uno de los directivos de titulización de Barclays Capital. Según el periódico, los protagonistas clave de este tipo de productos tendrán que evaluar ahora si el apetito de los inversores por esos productos se ha saciado para siempre.