El presidente francés, Nicolas Sarkozy, amenazó ayer con no apoyar los acuerdos que se alcancen en la cumbre del G-20 en Londres si no se satisfacen las peticiones de su país de establecer una regulación financiera más rigurosa.  Así, dejó claro que Francia no aceptará que los países que conforman el G-20 celebren "un éxito falso con un lenguaje que suene bien pero que no contenga ningún compromiso". Sobre si contempla la posibilidad de abandonar la reunión, Xavier Musca, subdirector del gabinete de Sarkozy para asuntos económicos, explicó que "una regla básica de la disuasión nuclear es que no se dice cuándo vas a usar el arma".