Santander y General Electric (GE) prevén cerrar en el cuarto trimestre del año su acuerdo de intercambio de activos, por el que el primero vende Interbanca y el segundo se desprende de las unidades de negocio de GE Money en Alemania, Finlandia y Austria así como sus unidades de tarjetas en Reino Unido e Irlanda y financiación de coches en Reino Unido, con un precio base para ambas transacciones de 1.000 millones de euros cada una, "sujeto a diversos ajustes". La entidad que preside Emilio Botín ha informado hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de que el banco ha alcanzado "un acuerdo definitivo" con General Electric por el que se desprende de Interbanca, entidad especializada en banca mayorista en Italia que le correspondió al Santander dentro del reparto de activos de ABN Amro.
Interbanca era la división de banca corporativa de Banca Antonveneta, entidad italiana que el Santander ha vendido a Monte dei Paschi por 9.000 millones de euros. De esta forma, tras la venta de Interbanca, Santander habría ingresado por la venta de Antonveneta un total de 10.000 millones de euros, lo que arrojaría una plusvalía de 3.400 millones de euros, ya que el banco cántabro pagó por la entidad italiana unos 6.600 millones de euros. El Santander ya había anunciado que Interbanca no formaba parte de la operación de Antonveneta, aunque tenía prevista prevista su venta por un importe que oscilaría entre unos 900 millones o 1.000 millones de euros. GE figuraba entre los candidatos a hacerse con la división de Antonveneta, aunque las quinielas también apuntaban al grupo francés Natixis y al grupo financiero Clessidra, entre otros. Por otro lado, Santander tiene previsto integrar las unidades de negocio que adquirirá a General Electric, que en conjunto suman un volumen de créditos de 9.000 millones de euros, dentro de Santander Consumer Finance y Santander Cards.