No se habla de otra cosa estas dos últimas semanas. El mercado de deuda soberana ocupa las portadas de la prensa salmón de medio mundo dejando de lado la renta variable. Ya hay analistas que con nostalgia recuerdan aquellos tiempos en los que se establecía el valor bursátil de una compañía en base a sus fundamentales. España tiene más problemas ahora que hace tan sólo unos días para financiarse con los bonos a diez años contenidos en el 6,6%, pero ¿dónde queda la banca? ¿Es más preocupante tener deuda pública en sus balances que activos tóxicos? De momento, las dos grandes acumulan cerca de 100.000 millones de euros en deuda pública de la eurozona.

Todas las alarmas saltaron en el mismo momento en el que el Banco Central Europeo decidió sacarse del sombrero aquello de un core capital al 8% o 9%. Los bancos españoles alcanzaban esa cota con más o menos sudor, pero lo cierto es que si la deuda pública que acumulan en sus balances pasa a valer menos, entramos en un problema. Esto de un lado porque del otro, está la prima de riesgo que no se baja de los 440 puntos básicos y unos CDS, los de las entidades financieras, disparados. El CDS del Banco Santander este jueves repuntaba un 8,3% hasta colocarse en los 450 euros y tan sólo es un ejemplo. (Ver gráfico)

CDS BANCO SANTANDER (JUEVES 24 NOVIEMBRE)
FUENTE: BLOOMBERG

La confianza, por tanto, atraviesa sus horas más bajas -esperemos- a pesar de que el riesgo país es cierto que está contenido estos últimos días, entre otros motivos, porque el de Alemania ha subido y el diferencial ya no es tan elevado. Lorenzo Dávila, jefe del Departamento de Investigación del Instituto de Estudios Bursátiles, asegura que 'la prima de riesgo (real) de España no ésta. Los especuladores están tomando posiciones cortas' lo que ha llevado a nuestro país a 'una situación de quiebra técnica'. Realmente no es lógico que a España le cueste más financiarse que a Grecia tal y como ocurrió en la última subasta del Tesoro Público.

A la vista de la situación 'sistémica' como diría Durao Barroso por la que atraviesa la eurozona, la Comisión Europea ya ha puesto sobre la mesa la propuesta de los eurobonos con tres opciones posibles. La más próxima a Angela Merkel es aquella que menores cambios legislativos representa y es aquella en la que cada país corre con su propio riesgo y la Unión Europea se limita a poner el nombre. Se trata de aquello de minimizar costes, reducir la rentabilidad exigida gracias a países 'más limpios' como es el caso de Alemania. Aunque, de momento, las cosas pintan feas y la cancillera germana no hay quien la distancie de su 'no'. Daniel Pingarrón, analista de IG Markets, asegura, no obstante, que 'los eurobonos no son una solución a corto plazo' en la medida en que entrarían en vigor dentro de varios trimestres y para entonces quizás sea todo demasiado tarde.

SPREAD A DIEZ AÑOS ESPAÑA (ÚLTIMOS SEIS MESES)

FUENTE: BLOOMBERG


Y en medio de todo este contexto, ¿dónde quedan los bancos? Con los datos sobre la mesa, BBVA es la entidad que mayor deuda pública europea acumula, hasta 58.340 millones de euros, seguida del Banco Santander, con otros 45.948 millones en cuanto a exposición directa se refiere. En su mayoría corresponden a bonos españoles, de hecho Portugal e Italia son para cada uno de los bancos el otro polo desestabilizador quizás con 3.632 millones de deuda lusa en el caso de la familia Botín y otros 3.897 millones italianos en las arcas de la entidad presidida por Francisco González.

Es un denominador común extensible al resto de países de la eurozona teniendo en cuenta que la banca germana tiene fundamentalmente deuda de Alemania, la italiana idem, y, sin embargo, la banca gala parece más cercana a aquello de diversificar riesgos o más bien quedarse con todos. Tan sólo un ejemplo: BNP Paribas es la entidad que mayor deuda pública de la eurozona acumula, 60.441 millones de euros, seguida muy de cerca por Intesa San Paolo. Del total, casi 25.000 millones corresponden a Bélgica, otros 24.114 a Italia y 3.900 millones en el caso de la deuda española.



Si nos fijamos en las entidades más problemáticas, el banco franco-belga Dexia tiene en su caja particular 15.009 millones de euros en títulos italianos. Commerzbank que ha anunciado que necesitará una ampliación de capital por valor de 5.000 millones de euros y, en su caso, acumula 18.092 millones de euros de deuda de los que algo más de 10.000 millones pertenecen a España. Susana Felpeto, analista de Atlas Capital, quita hierro a este asunto y asegura que 'el problema de la banca no va a ser la exposición a la deuda soberana, sino más bien las preocupantes previsiones de crecimiento de cara al próximo año' que no darán salida a los activos tóxicos tan importantes -y ocultos en ocasiones- que tienen en sus balances, algo que 'solucionaría la creación de un banco malo', aunque ya se verá porque por estas tierras y a pesar de la premura no hay ni tan siquiera un gobierno.