Debido a la crisis financiera internacional que comenzó hace cuatro años, salieron a la luz los diferentes problemas que posee el sector financiero español, principalmente la exposición de los bancos a activos inmobiliarios así como el sobre dimensionamiento de las entidades de crédito.

Estos problemas han provocado la imposibilidad de canalizar el crédito hacia la economía real, lo que supone una gran dificultad de financiación a empresas y familias, repercutiendo a su vez al consumo y al empleo.

Con el objetivo de paliar los efectos que estos problemas producen, se adoptaron en España varias medidas como:

1. El establecimiento del Fondo para la Adquisición de Activos Financieros (FAAF) así como la creación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), recogidos en el Real Decreto-Ley 9/2009.

2. La reforma del régimen jurídico de las cajas de ahorros llevada a cabo en El Real Decreto-Ley 11/2010, de 9 de julio.


3. Fortalecimiento del nivel de solvencia del sector financiero, a través del aumento de los requerimientos de capital mínimo, expuesta en el Real Decreto-Ley 2/2011, de 18 de febrero.

Pese a todas estas medidas, el sistema financiero continúa presentando problemas, como el deterioro de los activos vinculados al sector inmobiliario, cuyas consecuencias se plasman de forma negativa en los balances, imposibilitando la tarea de mostrar la imagen fiel del patrimonio, afectando directamente a la confianza y credibilidad del sistema financiero.

En este contexto, este Real Decreto-Ley tiene como eje fundamental el saneamiento de las cuentas de las entidades financieras así como también la creación de incentivos para motivar una reestruturación que reduzca el exceso de capacidad de la banca.

1. Medidas relativas a la cobertura de activos inmobiliarios.

El Real Decreto-Ley recoge los nuevos requerimientos de provisiones orientados a la cobertura del deterioro de las cuentas provocado por los activos ligados a la actividad inmobiliaria, así como nuevas necesidades de capital principal resultantes del cálculo sobre aquellos activos inmobiliarios con una clasificación distinta al riesgo normal.

1.1 Saneamiento de balances.

El Real decreto-ley establece un nuevo régimen de coberturas para todas las financiaciones y activos, dudosos o subestándar, adjudicados o recibidos en pago de deuda relacionada con el suelo para promoción inmobiliaria y con las construcciones o promociones inmobiliarias, correspondientes a la actividad en España de las entidades de crédito.

Para las financiaciones y activos existentes a fecha de 31 de diciembre de 2011, como procedentes de la refinanciación de los mismos en una fecha posterior, que a dicha fecha tuvieran una clasificación distinta del riesgo normal se establecen unos porcentajes mínimos de cobertura sobre el importe del riesgo vivo.

Para aquellas financiaciones que a la fecha anteriormente expuesta, tuvieran una clasificación de riesgo normal, se constituirá una cobertura, una sola vez, del 7% de su saldo vivo, este importe podrá ser utilizado si se produjeran reclasificaciones negativas posteriores.
1.2 Exigencias de “Core capital”.

El Real Decreto-Ley impone también un nuevo refuerzo de las necesidades de “core capital” recogidas en el Real Decreto- Ley 2/2011, para el reforzamiento del sistema financiero, por ello deberán contar con un exceso adicional en relación a los activos inmobiliarios que a fecha de 31 de diciembre de 2011 estuvieran clasificados como dudosos y subestándar.

Esto supone que el sector financiero español necesita capital por importe estimado de 50.000 millones de euros, por lo cual tienen varias opciones: ampliar capital con la consiguiente pérdida de peso de las acciones en votos y decisiones en el Consejo de Administración, emitir participaciones preferentes y bonos convertibles que computen en el core capital (siempre y cuando se instrumentalice de forma adecuada comercializando estos activos a público cualificado), y por último aumentar las reservas disminuyendo las beneficios.

Esta medida, a nuestro criterio supone una mayor paralización del crédito y disminución de expectativas de beneficios, por el incremento de provisiones tras las exigencias de capital.

Venimos avisando desde Aspain 11 Asesores Financieros EAFI de forma continuada, que los activos tóxicos deberían de reflejar su verdadero valor, cosa que la nueva Reforma Financiera contempla, pero que a nuestro criterio sigue siendo el contribuyente el que va a pagar las consecuencias de la mala praxis de los directivos de las entidades financieras.

No es de recibo, que un país tan bancarizado como España parezca ser la excepción, al no dejar quebrar de manera ordenada ninguna entidad. Todos sabemos las entidades que no son viables, y por distintas valoraciones políticas, se permite su existencia manteniendo y utilizando el FROB. Que una entidad no sea viable, y que se mantenga a la cúpula con sueldos de 600.000 €, es un riesgo moral in asumible por una sociedad que pierde nivel adquisitivo. Ya en próximos informes entraremos en profundidad en todos los cambios que suponen la reforma laboral, pero queremos alzar la voz intentando aportar valor dando posibles soluciones ante el escenario que tenemos:

1.- Permitir las fusiones entre entidades, con fomento de bonificaciones por líneas de créditos a Pymes (motor de la economía española). Uno de los mecanismos que podrían ser viables para fomentar la absorción de las entidades ineficientes, pasaría por

• Que los balances reflejen el valor real a precio de mercado de los activos.
• Que las entidades financieras que acometan la compra de otra entidad, tengan menos exigencia de core capital, con incentivos fiscales en función de la capacidad de mantener puestos de trabajo reasignando personal.
• Bonificación en cuotas a la seguridad social, en función de los créditos nuevos que se otorguen, con criterios de control del riesgo definidos en función del receptor del préstamo.
• Crear el banco malo, es fundamental y necesario, desde nuestro humilde punto de vista, porque podría utilizar las líneas de financiación del BCE , comprando deuda triple A como colateral, obteniendo liquidez posibilitando la financiación de los activos tóxicos, en un tiempo y plazo suficientes. Todos sabemos que los ciclos inmobiliarios son de largo plazo, la media estimada en función de diferentes análisis económicos es de 30 años, y hay que buscar un mecanismo para que el mercado lo vaya absorviendo en un plazo viable, con posible ayuda de mecanismos de estabilidad europeos.
• Que cambiemos la forma de remunerar a los directivos basándonos en modeloS de transparencia, eliminando asesores intermediarios que en el fondo incrementan los costes, instaurando nuevos modelos basados en eficiencia y productividad sin perder el origen de la existencia del sector financiero. Obtener márgenes diferenciales entre el activo y pasivo que tenga de los ahorradores , con control del riesgo primando no incremento de la tasa de morosidad.
• Hacer un plan fiscal a emprendedores y empresarios con dificultades, con bonificaciones en la seguridad y en el Impuesto de sociedades.
• Definir un organismo regulador europeo, que no dependa de los países miembros, independiente encargado de controlar con exigencias definidas para evitar los abusos del pasado.