El grupo español de construcción Sacyr Vallehermoso negó hoy las acusaciones de querer desmantelar y vender partes de la francesa Eiffage, en la que es el principal accionista, y reclamó a los otros partícipes que autoricen su entrada en el consejo de administración, lo que hasta ahora se le ha impedido.
"Sacyr Vallehermoso quiere estar representado en el consejo de administración de Eiffage de forma coherente con su participación en el capital: cinco administradores de un total de quince previstos por los estatutos", señaló la compañía española en una inserción publicitaria en la prensa francesa dirigida "a los accionistas y a los asalariados" de su filial francesa. En el anuncio, publicado la víspera de la trascendental asamblea general del "número tres" francés de la construcción y las concesiones que se celebra mañana por la mañana en París, Sacyr subrayó que "todos los accionistas deben poder beneficiarse de una representación en el consejo de administración de Eiffage". Por eso piden apoyo a sus propuestas a los "a los asalariados, a los directivos, a la Caisse des Depots et Consignations (CDC), así como al resto de los accionistas". Sacyr, que tiene el 33,2% de Eiffage -si sobrepasara el 33,3% debería lanzar una opa sobre el 100% del capital-, se ha visto privado de administradores desde su entrada en el capital hace casi año y medio por la oposición del equipo directivo, que atribuye a la constructora española intenciones hostiles para hacerse con el control y ceder parte de la empresa. El presidente de Eiffage, Jean-Francois Roverato, ha constituido un bloque de resistencia frente a su principal accionista, compuesto por el 22,4% del fondo de la participación de sus trabajadores, el 5% en manos de los directivos en el fondo Eiffame, y el citado 8,5% de CDC. El grupo de Luis de Rivero insistió en que "no pedimos ninguna cesión de activos ni de ninguna división de actividad de Eiffage. Al contrario, Sacyr Vallehermoso quiere el reforzamiento del potencial de todas las divisiones, incluida la de la construcción". "Nuestra actitud hacia Eiffage ha sido siempre transparente y ha estado guiada por el respeto, tanto del consejo de administración y de su presidente, como de todas las partes", añadió. Una respuesta al mensaje que poco antes le había lanzado de forma indirecta CDC (el brazo industrial del Estado francés), al señalarle que "los candidatos a la entrada en un consejo de administración deben previamente manifestar con claridad sus intenciones". CDC había reaccionado a rumores sobre un cambio de su posición sobre Eiffage con un comunicado en el que afirmó que "apoya la dirección general" de esta empresa "como lo ha manifestado en varias ocasiones". La dirección de Eiffage cuenta con la entidad estatal para hacer frente a una supuesta maniobra hostil liderada por la compañía de Luis de Rivero, y al que -siempre según Roverato- se sumarían otros accionistas españoles que han entrado recientemente en el capital. Se tiene constancia de que en las últimas semanas se han hecho con paquetes de acciones al menos dos constructoras españolas: Rayet con un 4,21% y Portival, vinculada a Inmocaral, con al menos un 2%.