El fabricante sueco de coches Saab Automobile reanudó hoy su producción en su planta de Trollhattan, al sur de Suecia, tras siete semanas sin producción debido a la puesta en marcha de los planes para desmantelar la empresa. El acuerdo de la multinacional estadounidense General Motors, propietaria de Saab, con la holandesa Spyker Cars, permitió salvar la compañía sueca, que ya había suspendido sus suministros.