El fabricante de coches sueco Saab Automobile anunció hoy el despido de 750 trabajadores en su fábrica de Trolhattan, al suroeste de Suecia, debido al descenso de la demanda provocado por la crisis financiera internacional. Saab Automobile, especializada en coches de gama alta, busca una solución financiera para su futuro después de presentar el pasado día 20 la declaración de insolvencia y de que la multinacional estadounidense General Motors, de la que dependía hasta ahora, le dio vía libre para ser independiente. Según ha declarado su presidente, Jan-Ake Jonsson, Saab Automobile tiene "siete u ocho" compradores potenciales, aunque todavía no se ha concretado ninguna operación. La compañía ya había despedido a 350 trabajadores el pasado diciembre al eliminar el turno de noche. El fabricante sueco, que el pasado año produjo unos 94.000 vehículos, da empleo a cerca de 4.100 trabajadores en Suecia, la gran mayoría en Trollhattan, cerca de Gotemburgo.