La aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair perdió en su año fiscal que termina el 31 de marzo un total de 169 millones de euros, una cifra que contrasta con el beneficio de 391 millones de euros logrado un año antes. Entre los motivos esgrimidos por la compañía para justificar esta pérdida, la aerolínea ha señalado la subida de los precios del petróleo y las provisiones acometidas por su participación en Aer Lingus.