La Comisión Europea (CE) aceptó hoy la propuesta de la compañía energética alemana RWE de desprenderse de la red de transmisión de gas de alta presión en Alemania Occidental, para despejar las dudas de Bruselas sobre un posible abuso de posición dominante en ese mercado. La decisión de hoy hace legalmente vinculante el compromiso de RWE y, en la práctica, supone eliminar las restricciones que hasta ahora tenían que afrontar los competidores de esta empresa, explicó el ejecutivo comunitario en una nota de prensa. Tras una investigación preliminar, la Comisión Europea llegó a la conclusión de que RWE podría haber infringido las normas comunitarias sobre competencia.