Las previsiones apuntan a que la inflación de Rusia se ralentice este mes y que la economía del país siga contrayéndose en términos interanuales en los dos próximos trimestres, según desveló hoy el viceministro segundo de Economía ruso, Andrei Klepach. Así, Rusia entraría en su primera recesión en una década a causa del descenso de los precios en las exportaciones de energía y materias primas, claves en su economía, y la caída de la demanda global. Al mismo tiempo, se considera que la reducción de las ventas minoristas y de los salarios son factores agravantes de la inflación, que era una preocupación de primera línea para las autoridades rusas antes de que se desencadenase la crisis global.