La compañía petrolera anglo holandesa Royal Dutch Shell concluyó los tres primeros meses del año con un beneficio atribuido de 5.481 millones de dólares (4.154 millones de euros), lo que representa una mejora del 57% respecto al mismo periodo del ejercicio precedente, informó la multinacional. En concreto, el resultado del negocio de exploración y producción ('upstream') mejoró un 102% respecto al año anterior, mientras que las actividades de refino y marketing ('downstream') disminuyeron un 26%. El consejero delegado de la compañía, Peter Voser, apuntó que existen señales "mixtas" en las perspectivas a medio plazo, puesto que los precios del petróleo se han mantenido firmes y la demanda se ha incrementado, mientras que los márgenes de refino y los precios del gas al contado continúan bajo presión.