Rio Tinto ha anunciado que su beneficio neto del primer semestre se redujo un 65% a 2.450 millones de dólares frente a 6.950 millones el año anterior, ya que sus ganancias por metales básicos se vieron mermadas por los descensos de los precios de las materias primas.
El beneficio subyacente cayó un 54% a 2.570 millones de dólares, ligeramente por debajo de los 2.670 millones que esperaban los analistas.

El presidente de la compañía, Jan du Plessis, indicó que el grupo sigue mostrándose cauto respecto al reciente repunte de los precios de las materias primas, aunque aún ve mercado para sus productos a largo plazo. "Se mantiene la expectativa de que el desarrollo de los mercados emergentes generará fortaleza subyacente en la demanda de minerales y metales a largo plazo", aseguró.

Las ventas consolidadas en el semestre cayeron un 31% a 18.850 millones de dólares y los difíciles momentos que se viven obligaron al grupo a renunciar a su política de dividendos.