Reyal Urbis y José Ramón Carabante han roto el acuerdo que tenían sobre la venta a este empresario de la participación del 5,37% que la inmobiliaria tiene en el capital social de Colonial, y que finalmente ha vendido a Nozar y a un grupo de inversores por un importe total de 300,87 millones de euros. La ruptura del acuerdo supone el pago al grupo inmobiliario que controla y preside Rafael Santamaría por parte de Carabante de una compensación por importe de 14,57 millones de euros. Además, Carabante ha cerrado una opción de compra sobre 14,33 millones de acciones de Reyal Urbis, representativas del 4,9% de su capital, a ejercer dentro de un año (entre el 1 y el 8 de diciembre de 2008) a un precio de 10 euros por acción.