Reyal Urbis negocia actualmente con algunos de sus bancos acreedores un canje de deuda por inmuebles por un valor conjunto superior a los 400 millones de euros, informó hoy la inmobiliaria a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La amortización de parte de crédito con ventas de activos a entidades financieras constituye uno de los pilares del plan que Reyal negocia desde hace meses con más de medio centenar de bancos y cajas, al objeto de reestructurar la deuda de 4.800 millones de euros que soporta y evitar cualquier riesgo de insolvencia.

La materialización de estos canjes de deuda por inmuebles está pendiente y depende del cierre definitivo de esta refinanciación, detalló la empresa controlada y presidida por Rafael Santamaría.

En este sentido, la inmobiliaria explicó que "aún no ha logrado" este acuerdo final de reestructuración de pasivo porque "continúa abierto el proceso para la obtención del consentimiento de sus entidades financiadoras a la propuesta de refinanciación" que les presentó en octubre de 2009, diseñado en colaboración con Lazard.

No obstante, la inmobiliaria apuntó que en el marco de esta negociación ha recibido propuestas de varias entidades financieras para comprar activos por un importe que, en conjunto, supera los 400 millones de euros, y que incluso espera recibir más propuestas en este sentido.

Reyal destinará el importe que obtenga de estas transacciones a amortizar principal del crédito y a financiar su nuevo plan de negocio, si bien puntualizó que "ninguna de estas propuestas se ha concretado aun en una venta, dado que todas están sujetas, entre otros aspectos, al cierre efectivos de la refinanciación".

Con su plan de reestructuración de deuda y su plan de negocio y viabilidad, Reyal buscar "solucionar globalmente" su situación y adecuar su calendario de pago de deuda a las actuales condiciones del mercado.

Además de vender activos a los bancos para condonar deudas, las principales medidas del plan pasan por la "paralización temporal de toda actividad de promoción" inmobiliaria y no pagar ni deuda ni los intereses asociados a la misma hasta 2013, con el fin de estabilizar la actividad de la sociedad en el medio y largo plazo. El plan completa asimismo un programa de contención y reducción de costes.

Una vez que Reyal Urbis difundió esta información, la CNMV levantó la suspensión de cotización de los títulos de la empresa que acordó a media sesión. En el momento de su suspensión, se revalorizaban en bolsa un 5,86% y se intercambiaban a 3,52 euros por acción.