Reyal Urbis ha comprado en Lisboa por 20 millones de euros un palacio del siglo XVIII para su posterior transformación en un lujoso hotel de cinco estrellas. El edificio, conocido como el Palacio de Silva Amado, cuenta con una superficie total de 9.000 metros cuadrados, de los que 3.500 son bajo rasante y está clasificado como Monumento Nacional por la administración portuguesa.