Después de que la prima de riesgo de la deuda de los periféricos tocara los niveles más altos de los últimos 15 años, parece que los mercados nos ofrecen una tregua, aunque desconocemos por cuánto tiempo.

Fue en los 80s cuando apareció el acrónimo PIGS (Portugal, Italia/Irlanda, Grecia y España) para referirse a las economías que no podrían entrar en la Unión Europea y, en 2008, cuando el apodo (cerdos en inglés), volvió a aparecer refiriéndose a los países con problemas en el futuro. De momento, parece que no iban tan desencaminados, ¿no?

La semana pasada S&P rebajaba el rating de las entidades financieras irlandesas como Allied Irish Banks PLC, Bank of Ireland, Irish Life & Permanent y Anglo Irish Bank, debido al debilitamiento en su solvencia, a la vez que alertaba de futuras revisiones a la baja, lo que provocó unas importantes turbulencias en el mercado de deuda.
Posteriormente, y después de determinar un rescate a Irlanda de 85.000 millones de euros, el Bank of Ireland anunciaba una ampliación de capital que le llevará a su posterior nacionalización el próximo año.
Cuáles son los problemas de Irlanda? Más que centrarnos en su deuda pública, deberíamos ver que los problemas se deben a un sector bancario muy deteriorado. De hecho, en septiembre de 2008 su gobierno reconocía un agujero en sus bancos del 32% del PIB.

Como en España, pero con matices, el origen de la situación del sector financiero se debe a la deuda privada. Sin embargo, mientras que España tiene una deuda dos veces mayor que su PIB, la de Irlanda es diez veces superior.
Cuál es la solución? Pues que estas entidades se vayan desapalancando a través de una reestructuración de esta deuda privada.

Particularmente, el gobierno irlandés, se compromete a reestructurar su sistema financiero con parte de los fondos recibidos. Aún así, el proceso de reestructuración se prevé largo y lento, no descartando que el gobierno irlandés experimente un sobreendeudamiento en los próximos años para evitar que sus bancos se hundan como el Titanic. Oportunidades de inversión dentro del sector bancario irlandés? De momento no.

Con este panorama, nos hemos dado cuenta de que Europa apenas tiene deuda externa y que al tener unas economías tan entrelazadas entre sí, nos vemos todos forzados a cooperar para salir de ésta, muy a pesar de Alemania.