Reino Unido espera afianzar su posición como líder en el incipiente sector de la energía de las olas y las mareas --una tecnología verde clave-- cuando adjudique el martes en torno a 700 megavatios de energía marina en Escocia.  La subasta, que fue sobresuscrita, ha atraído el interés de grandes eléctricas europeas así como promotores de energía marina --algunos de los cuales ya han formado alianzas, y serán observados muy de cerca por países como España, Portugal, Francia, Canadá, Nueva Zelanda y Corea del Sur, que ya han mostrado su interés en desarrollar esta fuente de energía.