La Autoridad de Servicios Financieros británica (FSA) decidió hoy elevar la cuantía de los depósitos garantizados en el país hasta 50.000 libras esterlinas (63.800 euros) para cada cliente frente a las 35.000 libras (44.685 euros) anteriormente protegidas. Esta medida comenzará a aplicarse desde el próximo martes 7 de octubre. El regulador precisó que aquellos clientes con cuentas conjuntas podrán reclamar hasta 100.000 libras (127.700 euros) y dejó abierta la puerta a un nuevo incremento de este margen de cobertura con el objetivo de fortalecer la confianza en el sistema financiero británico. "La FSA mantendrá consultas respecto a nuevas reformas, entre las que se contempla si este límite de compensación debe ser incluso más elevado", señaló la FSA. Por otro lado, el Banco de Inglaterra (BoE) informó hoy de que ampliará el rango de activos aceptados como garantía por parte de las entidades que soliciten liquidez.