El ministro de Economía de Reino Unido, Alistair Darling, planea incrementar los poderes de la Autoridad de Servicios Financieros (FSA) para que cuente con mayor capacidad de intervención en casos de bancos que se encuentren en problemas, tal como sucedió con Northern Rock. En una entrevista concedida al periódico Financial Times, Darling señala que se está trabajando para que el regulador financiero pueda intervenir con mayor celeridad en las entidades en problemas y proteger los depósitos de los ahorradores