Una regulación del empleo sumergido, que aglutina a cerca de un millón de personas en España, a través de ventajas fiscales y cambios en las normativas laborales vigentes, crearía 700.000 nuevos puestos de trabajo no deslocalizables en cinco años, de los cuales 300.000 serían entre 2011 y 2012, según un informe de la Asociación Española de Servicios a la Persona (AESP). Según este estudio, titulado 'Cómo mejorar la calidad de vida y conciliar trabajo-familia en España, creando un millón de empleos', se trataría de equiparar el coste que acarrea para las familias contratar servicios a la persona (SAP) --como un profesor particular, pequeñas reparaciones del hogar o una asistenta-- a través de empresas cualificadas, en vez de recurrir a trabajadores de manera informal, beneficiándoles de ayudas que nivelen los precios entre ambos sectores.