Ya dejamos atrás la tan esperada semana en EEUU donde tanto la Fed como los electores mostraron sus cartas al resto del mundo. 
Ben Bernanke confirmó algo que el mercado ya esperaba, y es que la Reserva Federal de EEUU anunció
la semana pasada
el comienzo de un programa de compra de bonos por valor de casi un billón de dólares (one trillion, que dirían allí) y dejó la puerta abierta a nuevas "inyecciones de liquidez" si la inflación o el crecimiento norteamericano no logran alcanzar los niveles que se esperan. La reacción de los mercados fue muy positiva durante toda la semana, llegando incluso el Dow Jones y el S&P500 a sus máximos de los últimos dos años. Pero como suele ocurrir con este tipo de decisiones tan importantes, nunca llueve a gusto de todos.

Jim Rogers, uno de los gurús con mayor reputación en EEUU, no se mostró muy satisfecho respecto a esta nueva política de la Fed y comentó que "con esta decisión, el señor Bernanke demuestra que no entiende mucho de economía, que no entiende de divisas y que no entiende de finanzas. Todo lo que sabe es imprimir dinero". Pero lejos de quedarse satisfecho con lo dicho añadió que "toda su carrera intelectual se ha basado en el estudio de imprimir dinero. De hecho, si le dan una máquina de acuñar dinero, va a lograr que trabaje tan rápido como sea posible". Esta opinión, nos guste más o menos, proviene del presidente de Rogers Holding, que es a sus 68 años, uno de los mayores inversores del mundo.
 
En cualquier caso lo que ahora está por ver es qué consecuencia inmediata y a largo plazo tiene dicha medida sobre el crecimiento y el empleo en EEUU, que es lo que verdaderamente preocupa a los norteamericanos (incluidos Bernanke, Rogers y el propio Obama). Tengamos en cuenta que esta es la segunda vez en los últimos años que se desarrolla una medida similar. Durante el pasado mes de marzo de 2009, la Fed acometió una primera inyección de liquidez con el objetivo de reactivar la demanda de hipotecas dada la crítica situación de su mercado inmobiliario. Mi opinión ya la conocen, creo que esta medida va a "presionar" los tipos de interés de los bonos hacia abajo, por lo que los inversores si quieren tener un mínimo de rentabilidad en sus carteras tendrán que "dirigir" sus inversiones hacia la renta variable. Por lo que nos queda mercado alcista para rato.
 
En segundo lugar, es incuestionable que Obama ha perdido las elecciones del "mid-term". Lo que no lo es tanto y sí digno de debate son algunas de las reacciones que dichos resultados electorales han tenido entre los analistas financieros de este país. La que más me llamó la atención se produjo la semana pasada en una tertulia financiera emitida por un canal de televisión español. En dicha tertulia uno de los presentes al ser preguntado acerca de su opinión sobre el resultado de las elecciones soltó que "Obama es un cantamañanas" y se refirió a su nueva política de energías renovables como "la tontería verde". Claro, como se pueden imaginar dicho contertulio está lejos de presidir cualquier compañía medianamente decente y aún no existía cuando Jim Rogers daba sus primeras órdenes de compra. Pero por opinar que no quede...
 
Cuando el presidente Obama ocupó su cargo, EEUU sufría su peor crisis financiera desde 1930. Desde ese momento todo su esfuerzo se ha dirigido a poner en marcha un plan de reactivación económica todo lo ambicioso posible y si mi memoria no me falla no recuerdo ni una sola palabra en referencia al partido político anterior ni al presidente que llegó al poder en el año 2001 con un menor número de votos que su oponente y que renovó su mandato con una escasísima ventaja en el año 2005. Quizá lo que más haya desgastado a Obama haya sido la reforma sanitaria, pero por contra, ha sido uno de los mandatarios mundiales más duros con el sector financiero. Bajo el mandato de Obama los grandes bancos de inversión se "han puesto las pilas", y si bien se han aprobado las concesiones de ayudas a algunos, también se les ha negado a otros (Lehman Brothers). Además su duro mensaje al sector financiero ha servido de inspiración al gobierno británico, que ya planea un nuevo régimen fiscal a los altos bonus de los banqueros de la city y a la propia UE, que quiere crear un sistema financiero mucho más seguro en el viejo contienente a través de "Basilea III".
 
Durante el 2011 comprobaremos si las medidas de la Fed son capaces de reactivar la economía de EEUU y si la política de Obama complace a un mayor porcentaje del electorado. Mientras tanto, sigamos opinando.