El Royal Bank of Scotland (RBS), controlado en un 70% por el Estado tras recibir un multimillonario rescate a raíz de la crisis económica, suscribió hoy el acuerdo para tomar parte en el programa de garantía de activos diseñado por el Tesoro británico que deberá ser ratificado por sus accionistas en junta general extraordinaria el próximo 15 de diciembre. El banco escocés precisó que ha sido revisada la condición pactada el pasado 3 de noviembre que hacía referencia a la obligación de la entidad de reducir sus activos en 60.000 millones de libras (66.000 millones de euros) si los fondos de su balance a 31 de diciembre de 2013 no alcanzan el objetivo fijado en un 10% ó más.