Las sucursales de Caja Castilla-La Mancha en Madrid operaban con normalidad en las primeras horas del día, con una limitada afluencia de clientes solicitando información y de los que sólo una mínima parte exigió el reembolso de sus ahorros y la cancelación de cuentas. Según manifestaron a EFE varios trabajadores y directores de sucursales ubicadas en distintas zonas de la capital, la afluencia de clientes superó ligeramente la de otras jornadas, pero sin que se registraran momentos de "pánico" ni se llegaran a formar filas, como temían a raíz de la publicación ayer de la intervención de la entidad castellanomanchega.