El fabricante nipón de electrónica Pioneer registró en el año fiscal 2008, que concluyó en marzo pasado, la mayor pérdida neta de su historia, de 130.529 millones de yenes (991 millones de euros). Con estos últimos resultados, divulgados hoy por la compañía, Pioneer se anota el quinto año consecutivo de números rojos en términos netos, debido especialmente a la caída de la demanda de televisores de plasma y a la apreciación del yen. Entre abril de 2008 y marzo de 2009 Pioneer acumuló una pérdida operativa de 54.529 millones de yenes (414 millones de euros), frente a las ganancias operativas de 9.220 millones de yenes (69 millones de euros) obtenido en el año fiscal 2007. Además, en ese período las ventas cayeron un 27,8 por ciento, hasta los 558.837 millones de yenes (4.234 millones de euros), debido en gran parte al descenso en la demanda de aparatos de audio para automóviles.